Cómo Hacerse Uno
Los jueces deben ser capaces de prestar atención a los hechos presentados por las partes.
A menudo se requiere que los jueces, jueces magistrados, magistrados y jueces de derecho administrativo cuenten con un título en derecho y experiencia laboral como abogados. Para más información sobre cómo hacerse en abogado consulte el perfil sobre abogados.
Además, la mayoría de los jueces y magistrados deben ser nombrados o elegidos a esos puestos, un procedimiento que a menudo requiere apoyo político. Muchos jueces locales y estatales son nombrados por términos fijos renovables de 4 a 14 años. Algunos jueces, como los de los tribunales de apelaciones, tienen nombramientos de por vida. En muchos estados y algunas judicaturas federales, las comisiones de nominación judicial realizan una investigación de los candidatos. Algunos jueces locales y estatales son elegidos por un período específico, normalmente de cuatro años, mediante un proceso electoral.
Los árbitros, mediadores y conciliadores adquieren sus habilidades a través de estudios, capacitación o experiencia laboral.
Educación
Un título en derecho es necesario para la mayoría de los empleos como juez local, estatal o federal. Generalmente hacerse abogado requiere siete años de estudio a tiempo completo después de la escuela secundaria: cuatro años de estudios universitarios, seguidos por tres años en la carrera de derecho. Los programas de derecho incluyen cursos como derecho constitucional, contratos, derechos de propiedad, procedimiento civil y redacción legal.
En algunos estados no es necesario que los jueces de derecho administrativo y otros oficiales de audiencia sean abogados. Sin embargo, los jueces de derecho federal administrativo deben ser abogados y aprobar un examen competitivo de Oficina de Administración de Personal de EE.UU. [U.S. Office of Personnel Management].
Para los mediadores, árbitros y conciliadores, la educación es una de las vías. Pueden ingresar a un programa de certificación en resolución de conflictos en una institución de educación superior o universidad, obtener un título de maestría de dos años en resolución de conflictos o manejo de conflictos, o un título de doctorado a través de un programa de cuatro o cinco años. Muchos mediadores son abogados, pero los títulos de maestría en política pública, derecho y campos similares también proporcionan una formación adecuada.
Experiencia laboral
La mayoría de los jueces, mediadores y oficiales de audiencia adquieren sus habilidades tras años de experiencia como abogados. Aproximadamente 40 estados permiten a quienes no son abogados ejercer judicaturas con jurisdicción limitada, pero las oportunidades son mejores para quienes cuentan con experiencia legal.
Los árbitros, mediadores y conciliadores suelen ser abogados o empresarios con experiencia en un campo específico, como la construcción o los seguros. Deben tener conocimiento sobre ese campo y saber relacionarse con personas de distintas culturas y orígenes.
Capacitación
Todos los estados cuentan con algún tipo de orientación para jueces recién elegidos o nombrados. El Centro Judicial Federal [Federal Judicial Center], la Asociación Americana de Abogados [American Bar Association], el Colegio Judicial Nacional [National Judicial College], y el Centro Nacional para Tribunales Estatales [National Center for State Courts] proporcionan educación y capacitación judicial a los jueces y demás personal del sector judicial.
Más de la mitad de los estados, así como Puerto Rico, exigen a los jueces que tomen cursos de educación continua mientras desempeñan sus funciones. Los cursos generales y de educación continua pueden durar entre unos pocos días y tres semanas.
Hay capacitación para árbitros, mediadores y conciliadores a través de programas independientes de mediación, organizaciones nacionales y locales de mediadores y escuelas postsecundarias. Para ejercer en programas de mediación financiados por el estado o los tribunales, generalmente los mediadores deben cumplir con estándares específicos de experiencia o capacitación, los cuales varían según el estado y el tribunal. La mayoría de los mediadores completa un curso básico de 40 horas y otro de capacitación avanzada de 20 horas. Algunas personas reciben capacitación trabajando como voluntarios en centros comunitarios de mediación, o como co-mediadores junto a mediadores con experiencia.
Licencias
Los jueces que son abogados ya cuentan con una licencia.
Los jueces federales de derecho administrativo deben contar con una licencia para practicar derecho.
No existen licencias nacionales para los mediadores, árbitros y conciliadores. Los requisitos varían mucho de un estado a otro. Algunos estados exigen que los mediadores sean abogados con experiencia.
Oportunidades de Ascenso
Para algunos trabajadores judiciales un ascenso significa ser traslados a tribunales con mayor jurisdicción. Para algunos oficiales de audiencia, los ascensos incluyen que se les asignen casos más complejos, abrir sus propios negocios, ejercer como abogados, o hacerse jueces de tribunales de distrito.
Cualidades Importantes
Habilidades de pensamiento crítico. Los jueces, mediadores y oficiales de audiencias deben aplicar las normas legales. No pueden permitir que sus supuestos personales interfieran con los procedimientos. Por ejemplo, deben basar sus decisiones en el significado específico de la ley cuando evalúan y deciden si una persona es una amenaza y debe ir a la cárcel.
Toma de decisiones. Los jueces, mediadores y oficiales de audiencia deben ser capaces de sopesar los hechos, aplicar la ley o las normas y tomar una decisión relativamente rápida.
Habilidades para escuchar. Los jueces, mediadores y oficiales de audiencia deben prestar mucha atención a lo que se dice para evaluar la información.
Comprensión de escritura. Los jueces, mediadores y oficiales de audiencia deben ser capaces de evaluar y distinguir los hechos importantes entre grandes cantidades de información compleja.
Habilidades de redacción. Los jueces, mediadores y oficiales de audiencia escriben recomendaciones o decisiones sobre apelaciones o disputas. Deben ser capaces de escribir claramente para que todas las partes comprendan la decisión.