Cómo Hacerse Uno
Los gerentes generales y de operaciones coordinan el trabajo de su personal.
Si bien su educación y capacitación varían mucho según el puesto y el sector, muchos altos ejecutivos cuentan al menos con un título de licenciatura y una experiencia laboral considerable.
Educación
Muchos altos ejecutivos cuentan con un título de licenciatura o maestría en administración de empresas o áreas relacionadas con su especialidad. Los rectores de universidades y superintendentes de escuelas suelen tener un título de doctorado en el campo en que originalmente enseñaban, o en administración educativa. Los altos ejecutivos en el sector público a menudo cuentan con títulos en administración de empresas, administración pública, derecho, o humanidades. Los altos ejecutivos de grandes corporaciones suelen contar con títulos de maestría en administración de empresas (MBA).
Los altos ejecutivos que son ascendidos desde puestos gerenciales o de supervisión de menor nivel en sus propias empresas a menudo pueden sustituir la educación con experiencia. En los sectores como venta minorista o transporte, por ejemplo, quienes no cuentan con títulos universitarios pueden ascender hasta niveles superiores en la empresa y convertirse en ejecutivos o gerentes generales.
Experiencia Laboral
Los altos ejecutivos deben contar con experiencia laboral relacionada. Los altos ejecutivos en algunas empresas son ascendidos dentro de la organización. Sin embargo, otras empresas pueden preferir contratar personas externas a la organización.
Los directores generales habitualmente necesitan una amplia experiencia gerencial. También se espera que los ejecutivos cuenten con experiencia en el área de especialización de la organización. La mayoría de los gerentes generales y de operaciones contratados para integrarse a una organización necesitan experiencia de supervisión o dirección de niveles inferiores en un campo relacionado.
Oportunidades de Ascenso
Algunos gerentes generales son ascendidos a puestos gerenciales o ejecutivos de mayor nivel. Los programas de capacitación en las empresas, programas de desarrollo ejecutivo y certificaciones a menudo pueden beneficiar a los gerentes ejecutivos que buscan ascensos. Los directores generales a menudo se convierten en miembros del consejo de directores.
Muchos altos ejecutivos ascienden dentro de sus propias empresas, pasando de niveles gerenciales inferiores o puestos de supervisión a otros de mayor jerarquía.
Certificaciones
Los altos ejecutivos pueden completar programas de certificación a través del Instituto de Administradores Profesionales Certificados [Institute of Certified Professional Managers] para obtener la credencial de Administrador Certificado [Certified Manager (CM)]. Para obtener la certificación, los candidatos deben cumplir ciertos requisitos de educación y experiencia, y aprobar tres exámenes. Si bien no es obligatoria, la certificación puede demostrar competencia gerencial y potenciales habilidades de liderazgo. La certificación también puede ayudar a quienes intentan lograr un ascenso, o brindar una ventaja competitiva a quienes buscan empleo.
Cualidades Importantes
Habilidades de comunicación. Los altos ejecutivos deben ser capaces de comunicarse en forma clara y persuasiva. Deben discutir de manera eficaz los problemas y negociar con otros, dirigir a sus subordinados y explicar sus políticas y decisiones a otras personas dentro y fuera de la organización.
Habilidades para la toma de decisiones. Los altos ejecutivos necesitan habilidades para la toma de decisiones cuando fijan políticas y dirigen una organización. Deben evaluar las distintas opciones y elegir el mejor curso de acción, a menudo en forma diaria.
Habilidades de liderazgo. Los altos ejecutivos deben ser capaces de liberar a una organización exitosa coordinando políticas, personas y recursos.
Habilidades de administración. Los altos ejecutivos deben organizar y dirigir las operaciones de una organización. Por ejemplo, deben dirigir planes de negocios, empleados y presupuestos.
Habilidades para la resolución de problemas. Los altos ejecutivos necesitan habilidades para resolver problemas cuando identifican cuestiones que hay que modificar en las organizaciones. Deben ser capaces de reconocer deficiencias e implementar eficazmente soluciones.
Habilidades de gestión del tiempo. Los altos ejecutivos deben ser capaces de efectuar muchas tareas a la vez, habitualmente bajo su propia dirección, para garantizar que se haga el trabajo y cumplir con sus metas.