El análisis de esta edición del Occupational Outlook Handbook en Español (OOH) se basa en las proyecciones de empleo de los períodos comprendidos entre el 2012 y el 2022, e incluye los salarios de mayo del 2012 de la encuesta de Estadísticas de Empleo Ocupacional (Occupational Employment Statistics, OES).

Como pagar la universidad: Estrategias para alcanzar una educación superior en la actualidad

Un título universitario es a menudo la clave para iniciar una carrera. Y los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) de EE.UU. muestran consistentemente que los trabajadores que tienen un título universitario ganan más que los trabajadores que no lo tienen.

No es de sorprender que la educación universitaria es cada vez más popular. Por ejemplo, de acuerdo al Departamento de Educación del Centro Nacional de Estadísticas de Educación (NCES, por sus siglas en inglés) de EE.UU., la matrícula de educación superior en todos los niveles creció entre el otoño de 1980 y el otoño de 2010—de 12 millones a 21 millones de estudiantes. Esos estudiantes eran menos de la mitad de la población en edad universitaria en 1980, pero un 70 por ciento en 2010, según la Oficina de Censo de EE.UU.

El costo de asistir a la universidad también aumentó durante ese tiempo. Los datos del NCES muestran que entre los años académicos de 1980-81 y 2010-11, el costo de la universidad, ajustado por la inflación, superó el doble en las instituciones públicas y privadas. (Vea el cuadro a continuación.)

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Pero las fuentes de dinero para ayudar a los estudiantes a pagar la universidad no han mantenido el mismo ritmo. Y algunos tipos de asistencia financiera, como la que concede el estado, se han reducido. “El resultado es que, hoy, la deuda estudiantil es en gran medida inevitable,” dice Mark Kantrowitz, editor de sitios web de ayuda financiera Fastweb y FinAid.

Este artículo es una guía para alcanzar una educación superior. La primera sección describe las formas de planificar para los gastos universitarios antes de inscribirse. La segunda sección explica cómo financiar la educación superior. La tercera sección ofrece consejos para la administración del dinero antes, durante y después de la universidad. Los recursos para obtener más información se encuentran al final del artículo.

Las estrategias que se describen en este artículo se centran principalmente en la asistencia a instituciones superiores de 4 años y universidades. Sin embargo, la información es ampliamente aplicable a los diferentes niveles de la educación superior. Además, tenga en cuenta que algunos detalles de ayuda financiera, dichas tasas de interés y los incentivos tributarios, pueden cambiar. (Verifique si las tasas y las normas han cambiado desde que se publicó este artículo.)

Muchos estudiantes se matriculan en universidades de 2 o 4 años inmediatamente después de la secundaria. Pero los estudiantes mayores de edad también asisten a estas escuelas para mejorar sus habilidades y prepararse para carreras de nivel superior. El cuadro en la página 16 describe algunas de las alternativas para los estudiantes que no están seguros si matricularse en la universidad inmediatamente después de la secundaria es la mejor estrategia para ellos.

 

Como planificar para los costos universitarios

Algunas de las estrategias más importantes para alcanzar una educación superior comienzan antes de que sea tiempo de matricularse. Estrategias como el ahorro de dinero y el ganar créditos universitarios son más eficaz lo más temprano que se empiece. Otros, entre ellos la elección de las escuelas y la solicitud de admisión a la universidad y la ayuda financiera, pueden esperar hasta el último año de la escuela secundaria.


Ahorrar dinero, ganar dinero

A la larga, es más barato pagar la universidad ahorrando dinero que tomando préstamos. Eso es porque los ahorradores generan intereses, mientras que los prestatarios lo pagan. Y entre más temprano los estudiantes empiezan a ahorrar, mejor—pero nunca es demasiado tarde para comenzar.

Planes 529. Una de las mejores maneras de ahorrar dinero para los futuros gastos universitarios es abrir un plan de ahorros para la universidad. Comúnmente conocido como Planes 529, después de la sección 529 del código de Servicio Interno de Ingresos que los creó, estas cuentas permiten a los inversionistas ahorrar dinero para la universidad o prepagar la matricula sin ser gravados sobre las ganancias utilizadas para pagar la educación.

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Para la mayoría de los planes 529, los titulares de cuentas de ahorro suelen invertir en uno o más fondos mutuos. Las mejores opciones, según los expertos, suelen ser fondos basados en fechas establecidas (target-date) o en índices (index). Los fondos con fecha establecida seleccionan inversiones basándose en el año cuando el estudiante asistirá a la universidad; los fondos en índices eligen inversiones que están diseñados para reflejar un índice en particular del mercado financiero.

Algunos estados también ofrecen planes de matrícula prepagada que permiten el pago a tasas actuales de la matrícula futura en colegios estatales y universidades, incluso si esas tasas aumentan con el tiempo. Pero estos planes tienen inconvenientes. Las opciones de escuela pueden ser limitada, por ejemplo, y pocos estados ofrecen garantías incondicionales sobre las inversiones—así que muchos planes prepagados pueden pagar menos de lo esperado.

Muchos estados ofrecen deducciones de impuestos o créditos por ahorros en un Plan 529. “Es como conseguir un descuento en la matrícula,” dice Kantrowitz.

Cualquiera puede abrir un Plan 529 para sí mismo o para otra persona, en cualquier momento independientemente de la relación. Además, los Planes 529 no requieren residencia en el estado para abrirlos. Cada estado tiene varios Planes 529 disponibles con diferentes beneficios y requisitos, por lo que es importante compararlos.

Gane premios por compras. Algunos programas de tarjetas de crédito recompensan compras con dinero en efectivo. Los participantes luego pueden invertir ese dinero o utilizarlo para gastos universitarios.

Por ejemplo, UPromise, filial en línea del recaudador de préstamos estudiantiles Sallie Mae, hace equipo con los minoristas que ofrecen dinero en efectivo por las compras diarias. Estos premios en efectivo pueden ser depositados directamente en un Plan 529 u otra cuenta de ahorros, enviados como un cheque por los gastos universitarios o utilizados para pagar los préstamos estudiantiles.

Todos los principales proveedores de tarjetas de crédito también ofrecen similares, pero menos formales, premios para programas universitarios. Haciendo compras con una tarjeta de crédito elegible, los participantes pueden utilizar la devolución acumulada del efectivo o los premios de puntos hacia los pagos de la matrícula o préstamo universitario.

Pero como todas las tarjetas de crédito, las que ofrecen beneficios pueden ser peligrosas para la salud de su crédito. El gasto excesivo con una tarjeta de crédito y el no pagar las cuentas a tiempo puede conducir a una mala calificación de crédito, aumentar la carga de la deuda, y poner en peligro las finanzas futuras. Vea la sección sobre el manejo de dinero, a partir de la página 12, para más información sobre el uso responsable de tarjetas de crédito.


Obtenga créditos antes de la universidad

Obtener un crédito universitario puede empezar tan pronto como empiece la escuela secundaria. Tomar clases de Colocación Avanzada (AP, por sus siglas en inglés) en la secundaria y completar cursos básicos en universidades menos costosas son dos formas de ahorrar en adelánte para la matriculación, mientras también ganando créditos hacia un título universitario.

Tome clases de AP (Colocación Avanzada). Los estudiantes que completan satisfactoriamente las clases de AP en la escuela secundaria podrán aplicar esos créditos para los requisitos de grado o saltar algunos requisitos previos, según su puntuación en el examen de AP y las políticas de la universidad a la que asisten. Al completar temprano los requisitos de grado, los estudiantes pueden graduarse más temprano y ahorrar dinero en la matrícula, alojamiento y otros gastos.

Los estudiantes que toman clases de AP también demuestran su rendimiento académico. Esto a menudo mejora las posibilidades del estudiante para tener derecho a becas y para ser admitido en la facultad de su elección. La mayoría de las escuelas secundarias ofrecen una variedad de clases de AP de forma gratuita, pero los estudiantes normalmente deben pagar una cuota (actualmente $89) para tomar el examen AP estandarizado al final del curso.

Obtenga créditos en otra facultad. Muchas universidades comunitarias ofrecen cursos, a veces sin costo alguno, que están diseñados para estudiantes de secundaria. Los estudiantes que completan estos cursos obtienen créditos universitarios que pueden trasladarse a otras universidades de 2- o 4-años.

Otra opción son los programas de matrícula doble. Presentado por algunas escuelas de secundaria en alianza con la universidad comunitaria local, estos programas permiten a los estudiantes de secundaria ganar simultáneamente un grado asociado y un diploma de secundaria en el momento en que se gradúan. En muchos casos, el distrito escolar del estudiante paga por el costo de la matrícula.

Además, las escuelas a menudo tienen prerrequisitos y cursos básicos similares para sus grados asociados o licenciaturas. Los requisitos de grado no especifican que todos los créditos se obtendrán en la institución que otorga los títulos. Los estudiantes pueden ahorrar dinero al completar algunos cursos en una facultad menos costosa, como una universidad comunitaria, y luego transferir los créditos a la facultad o universidad en la que se matriculen.

Los estudiantes que estén considerando tomar cursos para la transferencia de créditos deben consultar con sus universidades de interés para verificar la transferibilidad de los créditos.


Seleccione y aplique a universidades

Decidir dónde aplicar es diferente para cada estudiante, pero el costo debe ser sólo una parte del proceso de selección. Los estudiantes primero deben evaluar sus opciones, y luego elegir las universidades que tienen más probabilidades de satisfacer sus necesidades académicas, financieras, extracurriculares y más—y planear en graduarse en 4 años o menos.

Evaluar las opciones. Los estudiantes universitarios aspirantes deben plantearse varias preguntas a medida que evalúan cada universidad. ¿Cuenta esta facultad con los programas y las funciones que yo quiero? ¿Qué tan probable será graduarme en 4 años? ¿Qué tipo de ayuda financiera ofrece a los estudiantes? ¿Encuantran los graduados de esta facultad un empleo significativo poco después de la graduación?

La investigación también debe considerar futuros planes profesionales. Por ejemplo, algunas universidades podrían ser reconocidas en el campo de estudio elegido, lo que podría ayudar a conseguir un trabajo de nivel inicial después de la graduación. Los estudiantes también deben saber cómo parecerán sus ingresos futuros, mediante el estudio de los datos salariales de fuentes tales como el Occupational Outlook Handbook, para que sepan qué tipo de pago de reembolso del préstamo estudiantil pueden permitir.

Quienes aspiran a una carrera militar puede investigar a universidades que pagan los gastos a cambio del servicio después de la graduación. Por ejemplo, las cinco academias militares federales brindan a los estudiantes la matrícula, alojamiento y comida; en cuatro de ellas, los estudiantes se comprometen a servir en el ejército de EE.UU. por un número específico de años después de la graduación. Algunos estados también tienen academias militares públicas que pueden pagar una parte de la matrícula y los gastos.

Investigando universidades. Los estudiantes aspirantes deben investigar las escuelas para encontrar las que mejor se encajen a ellos. Cualesquiera que sean los criterios personales de un estudiante, graduarse dentro de 4 años debería formar parte de cualquier estrategia para reducir los gastos.

Los estudiantes por lo general pueden encontrar varias universidades que cumplen con sus condiciones para asistir. Una lista que incluye más de una facultad puede significar grandes ahorros. “Aun si ya prefieres una facultad, deberías investigar otras,” dice Megan McClean, directora general de la política y de las relaciones federales en la Asociación Nacional de Administradores de Ayuda Financiera para Estudiantes. “Podrías ser capaz de obtener la misma educación por menos en otro lugar.”

Junto con la investigación de las opciones más obvias, los estudiantes pueden considerar alternativas que ofrecen un currículo único, matrícula reducida, o ambos. Por ejemplo, las universidades de trabajo a nivel de licenciatura ofrecen matrícula gratuita o de bajo costo a los estudiantes que toman clases y también trabajan, por lo general de 10 a 15 horas por semana, en las actividades del campus como parte de su programa de estudios.

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Los expertos recomiendan tomar tiempo en la evaluación de cada facultad que se está considerando: pasando la noche en el campus, asistiendo a una clase, hablando con los instructores y estudiantes actuales, y visitando la oficina de ayuda financiera. “Usted va a comprar el equivalente de un vehículo lujoso,” dice Robert Bardwell, consejero de la escuela secundaria en Monson, Massachusetts. “Haga el manejo de prueba a la facultad para asegurarse de que es la adecuada para usted.”

Los estudiantes aspirantes deben comparar sus universidades seleccionadas usando información como costos, ayuda financiera, las tasas de graduación y empleo, y la proporción de estudiantes cuyas necesidades financieras se han cumplido. Fuentes terceras de información imparcial proporcionan comparaciones más precisas. (Recursos sugeridos están al final del artículo.)

De hecho, los expertos advierten que no confíen en la información auto-publicada de las universidades, que a menudo es engañosa. Por ejemplo, una escuela puede afirmar que sus estudiantes reciben $15,000 en ayuda, pero no especifica que la mayor parte o la totalidad de la ayuda proviene de los préstamos estudiantiles.

Aplique a varias universidades. Los estudiantes que planean asistir a la universidad inmediatamente después de la escuela secundaria generalmente suelen completar las aplicaciones para la admisión en el primer semestre de su último año. Los expertos aconsejan que los estudiantes estrechen sus opciones a por lo menos tres universidades, pero no más de siete: Menos de tres limita las opciones de ayuda financiera del estudiante (y las posibilidades de ser aceptado en absoluto), pero más de siete muestra que el estudiante no investigó las universidades lo suficientemente bien. Las selecciones deben estar basadas en la investigación del estudiante e incluyen al menos una facultad “segura,” una opción asequible que lo más probable admitirá al estudiante.

Mediante la aplicación a varias universidades, los estudiantes verán múltiples paquetes de ayuda financiera que les permiten tomar una decisión informada y negociar por más ayuda de las universidades a las que son aceptados. “Aplicar a una sola escuela limita sus opciones,” dice Bardwell. “Podría no ser aceptado, o su paquete de ayuda financiera podría no ser lo que esperaba.”

Por lo general, la opción menos costosa para la mayoría de estudiantes es una facultad pública del estado. Pero los estudiantes no deben descartar universidades de élite, como los de la Liga Ivy, basadas únicamente en el precio. Estas universidades suelen tener grandes recursos de los cuales proporcionan una ayuda considerable, en gran parte basadas en la necesidad, lo que les permite reducir los gastos de asistencia a los estudiantes individuales. Esta ayuda a veces hace que estas universidades sean más asequibles que las opciones públicas.


Solicite ayuda financiera

Los futuros estudiantes universitarios varían en cuanto sus antecedentes económicos y habilidades para pagar la facultad, pero todos ellos tienen algo en común: Para obtener ayuda financiera, tienen que aplicar por ella.

Los paquetes de ayuda financiera pueden incluir cualquier combinación de ayuda gratuita, como las subvenciones y becas; la ayuda prestada, como los préstamos estudiantiles; y la autoayuda, tal como estudio y trabajo. Los estudiantes pueden acceder a la mayoría de estos tipos de ayuda financiera sólo después de completar la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (FAFSA, por sus siglas en inglés).

Pero el llenar la FAFSA no califica automáticamente a los estudiantes para todas las formas de la ayuda gratuita. Los estudiantes deben investigar y aplicar por separado para becas y algunas subvenciones y exenciones.

Llene la FAFSA. Según los expertos, todos los estudiantes aspirantes, independientemente de su condición financiera, deben llenar la FAFSA. Esta solicitud debe ser completada anualmente para determinar la elegibilidad del estudiante para recibir ayuda financiera federal. La necesidad económica del estudiante es mayor en una de las dos situaciones, o ambas: a causa de los altos costos de la asistencia o por los bajos ingresos del estudiante (o de la familia).

Casi todas las universidades usan la FAFSA para evaluar las necesidades del estudiante a la hora de desarrollar paquetes de ayuda económica. La necesidad económica del estudiante se basa en la información que él o ella (y sus padres, si el estudiante es un dependiente) proporciona al completar la FAFSA. Las finanzas de la familia y del estudiante se calculan como parte de cada paquete.

Por ejemplo, las facultades esperan que el estudiante y su familia cubran ciertos gastos, como vivienda, alimentos y libros. Las familias que no pueden cumplir con su prevista obligación de ingresos podrían optar por cerrar la brecha con los préstamos Federales PLUS o privados, los cuales están disponibles para los estudiantes de posgrado. En muchas facultades, el paquete de ayuda financiera puede cambiar basada en las finanzas de la facultad y los logros de los estudiantes, entre otros factores.

Los formularios FAFSA están disponibles en línea el 1 de enero del año académico que va del 1 de julio de ese año al 30 de junio del año siguiente. Así, por ejemplo, la FAFSA para el curso académico 2013-14 se hizo disponible el 1 enero de 2013. Se aconseja a los estudiantes completar sus solicitudes tan pronto como sea posible después de que los formularios estén disponibles. Ciertos tipos de ayuda, como las subvenciones y estudio y trabajo, son a veces limitados o desembolsados en orden de llegada.

Sin embargo, algunos estudiantes posponen hasta que el plazo límite de FAFSA se acerca o, peor aún, no se molestan en llenar el formulario. Eso es un error, dice Chris Greene del Departamento de EE.UU. de la Oficina de Educación de Ayuda Federal para Estudiantes. “Llenar la FAFSA es gratis, fácil y puede abrir las opciones de ayuda económica, como las subvenciones estatales e institucionales, que podría no haber considerado,” dice Greene.

Solicite ayuda gratuita. Para ser elegible para muchos subsidios federales y estatales, los estudiantes aspirantes deben primero llenar la FAFSA. Pero los estudiantes en general tienen que solicitar otras ayudas gratuitas, tales como becas y subsidios gubernamentales, además de llenar la FAFSA.

Lo antes posible, los estudiantes deben solicitar las ayudas gratuitas para las cuales podrían ser elegibles. Los estudiantes cansados de aplicar podrían verse tentados a saltar las ayudas gratuitas disponibles, pero los expertos dicen que los que se toman el tiempo son a menudo recompensados por sus esfuerzos. “Solicitar ayuda gratuita es trabajo duro, pero vale la pena,” dice Tammy Dodson, consejera de la escuela secundaria en Aurora, Colorado.

Y si reciben una beca o ayuda gubernamental, los estudiantes deben informar a la oficina de ayuda económica de su facultad. Dependiendo de la cantidad adjudicada, el paquete de ayuda económica de un estudiante podría cambiar. Por ejemplo, una gran adjudicación podría reducir o eliminar la necesidad de los préstamos estudiantiles.

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Como financiar la educación universitaria

De acuerdo con el Centro Nacional de Estadísticas de Educación (NCES, por sus siglas en inglés), casi el 80 por ciento de todos los estudiantes de tiempo completo de pregrado recibieron algún tipo de ayuda financiera para el año académico 2007-08, el año más reciente del que se dispone de datos completos. En promedio, estos estudiantes recibieron $12,700 en ayuda, principalmente en subsidios y préstamos estudiantiles. Esta fue una ayuda económica casi suficiente para cubrir el costo promedio de una universidad pública de 4 años durante ese año académico, pero fue mucho menor que el costo de una universidad privada.

Una vez que los estudiantes hayan recibido el paquete de ayuda financiera de las facultades que los aceptaron, necesitan determinar si cada facultad es asequible. Ellos pueden calcular el costo real de la asistencia sumando los gastos probables—como matrícula, tarifas, alojamiento, comida, y los libros—y restando cualquier subsidio federal y estatal concedido en el paquete de ayuda financiera. (El paquete también podría incluir préstamos, pero debido a que estos deben ser pagados, no reducirán el costo real de la asistencia.) Los estudiantes pueden clasificar sus facultades en base a la cantidad que tendrán que pagar, potencialmente utilizando el paquete de ayuda de una facultad como palanca contra la otra para negociar más ayuda.

Los estudiantes pueden aceptar, rechazar, o apelar la totalidad o parte de su paquete de ayuda financiera. Para apelar un paquete de ayuda, los alumnos o sus padres deberán escribir una carta a la oficina de ayuda financiera de la facultad. La carta debe explicar por qué el paquete de ayuda no cubrirá la totalidad de los gasto, y debe incluir documentación de apoyo. Los estudiantes pueden presentar una apelación tantas veces como quieran.

El proceso de ayuda financiera, desde la finalización de la FAFSA hasta la aceptación del paquete de ayuda financiera, se repite cada año que el estudiante permanezca en escuela.


Ayuda gratuita

La ayuda gratuita es cualquier ayuda financiera que el estudiante no tiene que pagar; es dinero gratis para pagar por la universidad. Los principales tipos de ayudas gratuitas son subsidios, exenciones y becas.

Subsidios y exenciones. Los subsidios y las exenciones son similares: Son premios no competitivos que cubren la matrícula, tarifas, o ambas cosas. Los subsidios pueden ser federales, estatales o institucionales y con frecuencia son basados en la necesidad económica. Las exenciones, sin embargo, no necesariamente son basadas en la necesidad económica y se administran generalmente por la facultad.

Por lo general, los subsidios se basan en la necesidad, así que los estudiantes con mayor necesidad económica reciben más ayuda, hasta el límite de un subsidio en particular. Según el NCES (Centro Nacional de Estadísticas de Educación), para el año académico 2007-08, más del 64 por ciento de los estudiantes de pregrado de tiempo completo recibieron subsidios por valor de un promedio de $7,100 por estudiante.

Casi todos los subsidios federales y estatales se hacen disponibles al llenar la FAFSA y aparecen como parte del paquete de ayuda financiera que reciben los estudiantes. El Programa Federal de Becas Pell, el subsidio federal más común, proporciona hasta $5,500 en ayuda por estudiante para el año académico 2012-13. Por lo general, se les ofrece a los estudiantes de pregrado que aún no cuentan con una licenciatura.

Muchas facultades ofrecen becas institucionales y exenciones, pero el número y las cantidades de estos premios a menudo dependen del tamaño de la dotación de la universidad. Los subsidios institucionales y federales constituyen la mayoría de subsidios de ayuda que reciben los estudiantes. Algunas exenciones se otorgan como parte del paquete de ayuda financiera del estudiante, pero otros requieren de una solicitud por separado.

Otros subsidios y exenciones se ofrecen a los estudiantes que persiguen un campo de estudio en particular o que pertenecen a un grupo menos representado. Por ejemplo, algunos estados ofrecen exenciones de matrícula que animan a los estudiantes a convertirse en maestros en materias de alta necesidad, como las matemáticas y la educación especial. Estas exenciones requieren que los destinatarios enseñen en su campo de entrenamiento por un número de años después de obtener su grado.

Para recibir un subsidio o una exención, los estudiantes deben cumplir con los requisitos de elegibilidad. La mayoría de los subsidios federales requieren que los estudiantes sean residentes de los Estados Unidos en buena situación económica y legal. Por ejemplo, los estudiantes que han dejado de pagar previamente un préstamo estudiantil no son elegibles para subsidios federales. Además, muchos subsidios se limitan a los estudiantes de pregrado que aún no tienen una licenciatura.

Los subsidios estatales y exenciones pueden tener requisitos adicionales. Por ejemplo, los requisitos mínimos de elegibilidad para una Beca Estatal de Pensilvania incluyen residencia en el estado, por lo menos estar matriculado a medio tiempo en una institución de educación superior aprobada en el estado, y un progreso académico satisfactorio. Algunos estados tienen acuerdos de reciprocidad con los estados vecinos que permiten que también reciban subsidios los estudiantes no residentes de esos estados.

Becas. Cualquier persona, gobierno u organización puede optar por adjudicar becas por cualquier motivo. Por ejemplo, las becas pueden dirigirse a un grupo en particular, como las minorías, mujeres o miembros de una organización. Hay algunas becas al mérito, como el rendimiento académico; de formación para entrar en el servicio militar después de la graduación, como el Cuerpo de Entrenamiento de Oficiales de Reserva (ROTC, por sus siglas en inglés); o para el estudio en un campo específico, como la ingeniería o enfermería. Otras se basan en la necesidad económica.

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Los estudiantes pueden aprender de muchas fuentes acerca de las becas, incluyendo la oficina de ayuda financiera de la universidad, la biblioteca pública, a través de la organización de adjudicación, o en línea. Cada beca tiene sus propios requisitos, términos, plazos y adjudicaciones. Muchas becas tienen sitios web que explican todos estos detalles. Otras podrían colocar un número de teléfono o una dirección de correo electrónico de alguien para ponerse en contacto y obtener información.

Pero los expertos advierten a los estudiantes que tengan cuidado con el fraude de becas. Una señal reveladora incluye las becas que requieren de una cuota de solicitud. “Nunca pague dinero para recibir dinero,” dice Kantrowitz, editor de sitios web de ayuda financiera. Los estudiantes deben revisar todas las becas en contra de fuentes de terceros para asegurar su legitimidad.


Prestamos

Los préstamos son cualquier ayuda financiera que el estudiante tiene que pagar con intereses. Hay dos tipos de préstamos: los préstamos estudiantiles federales y privados.

Préstamos estudiantiles federales. Para ayudar a hacer la universidad asequible, el gobierno federal extiende préstamos educativos a los estudiantes y sus padres. De acuerdo con NCES, durante el año académico 2007-08, casi la mitad de los estudiantes de pregrado de tiempo completo recibieron préstamos estudiantiles federales, por un monto promedio de $5,400.

Los préstamos estudiantiles federales ofrecen una tasa de interés baja y fija; un período de reembolso de gracia de 180 días después de salir de la facultad; y opciones de pago flexibles. Los estudiantes también pueden ser capaces de diferir o cancelar algunos de sus préstamos federales bajo ciertas condiciones.

Los estudiantes son elegibles para préstamos federales estudiantiles después de completar la FAFSA. Estos préstamos vienen de programas de préstamos federales Perkins y Directos, los cuales son administrados por el Departamento de Educación de EE.UU.

Los préstamos Federales Directos ofrecen una variedad de opciones. Los préstamos más comunes son los préstamos Stafford, que pueden ser subsidiados o no subsidiados. Los préstamos Stafford subsidiados están disponibles por hasta un monto específico, actualmente de $5,500 por año, para los estudiantes de pregrado con necesidad económica.

Los préstamos Stafford sin subsidio, que son para los estudiantes universitarios de todo nivel y necesidad, están disponibles para los estudiantes de pregrado hasta $12,500 por año en la actualidad. Y mientras que un estudiante está en la facultad, el gobierno federal paga los intereses que se acumulan en un préstamo subsidiado. Actualmente, la tasa de interés de los estos préstamos es la mitad de la tasa de un préstamo sin subsidio.

Los Federales Directos también ofrecen préstamos federales PLUS hasta el costo de asistencia a los padres de estudiantes dependientes de pregrado, así como a estudiantes de posgrado. Pero los préstamos federales PLUS tienen cargos adicionales y la tasa de interés más alta (actualmente 7.9 por ciento) de todos los préstamos Federales Directos.

El Programa Federal de Préstamos Perkins ofrece préstamos a bajo interés a los estudiantes universitarios con necesidad económica excepcional. Los estudiantes universitarios pueden pedir hasta un monto específico, actualmente $5,500 al año, pero hay límites a la cantidad total que un estudiante puede pedir prestado. No todas las escuelas participan en el programa de préstamos Perkins.

Préstamos estudiantiles privados. Los préstamos privados provienen de prestamistas como los bancos, facultades y empleadores. Los préstamos estudiantiles federales casi siempre ofrecen mejores condiciones, pero los préstamos privados más competitivos ofrecen condiciones similares a los préstamos federales PLUS.

Cada préstamo estudiantil privado tiene sus propios requisitos y plazos, que se determinan por el prestamista. Los préstamos privados suelen estar disponibles sólo para los prestatarios que tienen un buen crédito, y a veces requieren que otra persona, tal como un padre, sirva de fiador.

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Los estudiantes pueden tener dificultades para encontrar y comparar los préstamos estudiantiles privados porque hay muchos diferentes prestamistas. Algunas páginas web albergan las bases de datos para ayudar a hacer estas comparaciones.


Autoayuda

Un paquete de ayuda financiera de un estudiante puede incluir autoayudas, tales como contribuciones monetarias que se esperan de los estudiantes y sus familias. Los estudiantes también pueden ganar algo de ese dinero trabajando mientras asisten a la facultad.

Algunos estudiantes califican para los trabajos de estudio y trabajo como parte de su paquete de ayuda financiera. Los estudiantes también pueden optar por trabajar en empleos que no son parte de un programa de estudio y trabajo. Ellos pueden trabajar durante el curso académico, durante las vacaciones escolares, o durante todo el año. Otros trabajan para organizaciones de servicio y gana beneficios monetarios para sufragar los gastos de educación.

Estudio y trabajo. La mayoría de las facultades cuentan con programas de estudio y trabajo que pagan salarios a los estudiantes en puestos de trabajo a tiempo parcial. El gobierno federal financia la mayor parte de estos programas, pero algunas facultades financian sus propios programas. De acuerdo con NCES, durante el año en curso 2007-08, más del 13 por ciento de los estudiantes de pregrado de tiempo completo recibieron adjudicaciones de estudio y trabajo, por un promedio de $2,300 por estudiante.

El estudio y trabajo está disponible para los estudiantes según su necesidad económica, pero la financiación puede ser limitada. Los estudiantes pueden trabajar en o fuera del campus con los empleadores elegibles, como las organizaciones sin fines de lucro, agencias públicas o la propia facultad. Los empleadores que contratan a estudiantes de estudio y trabajo cubren una parte de los salarios de los estudiantes, y el programa de estudio y trabajo paga el resto. Los programas pueden establecer reglas, tales como la cantidad de horas por semana que se les permite a los estudiantes trabajar o el promedio de calificaciones que los estudiantes deben mantener para participar.

Los estudiantes de estudio y trabajo ganan al menos el salario mínimo federal, pero su cantidad total del salario no puede superar su adjudicación de estudio y trabajo. Por ejemplo, un estudiante que es elegible para $1,000 en ayuda de estudio y trabajo no puede ganar más que eso en un empleo de estudio y trabajo. Después de llegar a ese umbral, él o ella podrían seguir laborando en el trabajo sólo si el empleador paga el salario completo porque el estudiante ya no sería un participante de estudio y trabajo.

Otros trabajos mientras estudia. Muchos estudiantes trabajan mientras asisten a la facultad, no como parte de un programa de estudio-trabajo. Una práctica común es hacer uno a tiempo completo y el otro a tiempo parcial. Por ejemplo, un estudiante puede trabajar a tiempo completo durante el día y asistir a clases en la noche o viceversa. Pero la auto-disciplina es importante, ya que las limitaciones de tiempo libre y el estrés añadido puede ser un reto: Los expertos dicen que tienen menos probabilidades de graduarse los estudiantes que trabajan a tiempo completo comparados con los que trabajan menos horas.

Los estudiantes que trabajan y estudian podrían usar su experiencia para potenciar su curriculum y ampliar sus habilidades, mientras persiguen un grado. Y al hacerlo podrían darse una ventaja en el mercado laboral después de la graduación.

Los estudiantes pueden encontrar trabajo en el o fuera del campus a través de la oficina de empleo para estudiantes de la facultad, bolsas de empleo, o por su cuenta. Pero los estudiantes deben planear para solicitar puestos de trabajo tan pronto como sea posible cuando lleguen al campus, dice el consejero de la escuela Bardwell: “Hay una gran cantidad de estudiantes en busca de un número limitado de puestos de trabajo de nivel inicial.”

Gane beneficios adicionales. Algunas organizaciones de servicios, tales como City Year y AmeriCorps, tienen beneficios educativos para las personas que trabajan en ciertas tareas.

Durante el tiempo que sirven en la organización, los participantes reciben una pequeña remuneración. Estas organizaciones también se caracterizan por ofrecer becas, matrículas reducidas, u oportunidades para que los estudiantes obtengan créditos universitarios en las instituciones educativas participantes.

Los estudiantes que completen sus tareas de servicio también pueden calificar para el aplazamiento, indulgencia o la cancelación parcial de sus préstamos estudiantiles. El aplazamiento de pago permite a los prestatarios dejar de hacer los pagos del préstamo durante su servicio en la organización, pero el interés continúa acumulándose en los préstamos subsidiados. Del mismo modo, la indulgencia suspende la obligación de un prestatario para hacer pagos aun cuando todavía el interés se acumula para los préstamos con y sin subsidio. La cancelación parcial excusa a los prestatarios calificados de pagar una parte del capital e intereses de un préstamo.

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Como administrar el dinero

Como se discutió en las secciones anteriores, el asistir a una universidad implica algo más que el pago de la matrícula y los gastos relacionados. Cubrir costos universitarios requiere planificación y la búsqueda de fuentes de financiamiento para la educación.

Encargarse de las finanzas personales antes, durante y después de la universidad hace el pagar por ella menos difícil. Y el saber cómo manejar los préstamos estudiantiles y el reembolso puede ayudar a los prestatarios a quedarse libres de deuda más rápidamente y evitar el incumplimiento.


Administración financiera personal

Los estudiantes se benefician del mantener sus propias finanzas bajo control, sin importar su situación económica. El aprender sobre estrategias de finanzas personales, limitar los gastos, y prestar responsablemente son tres maneras en que los estudiantes se ayudan a sí mismos para mantener los costos universitarios bajo control.

Aprenda finanzas personales. El aprender sobre finanzas personales puede ayudar a los estudiantes a manejar su dinero y controlar sus gastos. Las finanzas personales ofrecen a los estudiantes las herramientas que necesitan para administrar el dinero por su cuenta.

Clases de finanzas personales gratuitas están disponibles en línea; algunas facultades también ofrecen cursos. Los temas tratados incluyen generalmente el presupuesto, el ahorro y la inversión, además de la administración de la deuda (como los préstamos estudiantiles y las tarjetas de crédito).

Pero los estudiantes pueden aprender con la práctica antes de ir a la universidad. La administración del dinero comienza con el aprender a presupuestar dinero en efectivo que proviene de subsidios o de los cheques por un trabajo de tiempo parcial o de verano.

Limite los gastos. Mientras se asiste a la universidad, los estudiantes se dan cuenta que los gastos de la vida cotidiana se suman rápidamente. Estos gastos pueden aumentar el costo total de la universidad, especialmente si los estudiantes no logran frenar su gasto discrecional. El gasto discrecional es para todo lo que es opcional, como salir a cenar o tomar vacaciones.

Algunos estudiantes utilizan las tarjetas de crédito para pagar sus gastos, pero no son capaces de pagar la cuenta en lleno cuando esos cargos se deben. El aumento de la deuda puede significar un desastre para estudiantes carentes de efectivo. Su mejor estrategia para evitar la deuda de tarjeta de crédito es vivir dentro de sus límites y utilizar una tarjeta de crédito sólo para gastos que podría pagar en su totalidad en el momento de la compra.

Al reducir al mínimo sus gastos, los estudiantes también pueden reducir su necesidad de préstamos estudiantiles. Por ejemplo, pueden vivir con compañeros de cuarto, desplazarse desde su domicilio familiar, asistir a una facultad cercana, y limitar el gasto discrecional. “Viva como un estudiante mientras estudie,” dice Kantrowitz, “así no tendrá que vivir como uno después de graduarse.”

Preste responsablemente. Cuando la financiación educativa es limitada, las facultades tienen más probabilidades de ofrecer paquetes de ayuda financiera que favorecen los préstamos estudiantiles sobre los subsidios, exenciones y becas. Para evitar la acumulación excesiva de la deuda mientras se estudia, los estudiantes deben apelar su paquete de ayuda financiera para obtener más ayuda gratuita y menos ayuda prestada.

Los expertos suelen recomendar a los estudiantes que limiten su endeudamiento universitario a la cantidad de sueldo que esperan ganar el primer año después de graduarse. El endeudamiento excesivo puede dar lugar a mayores tasas de incumplimiento. De acuerdo con el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, el porcentaje de préstamos estudiantiles que eran “morosos” al 30 de septiembre de 2012, fue superior a las de cualquier otro tipo de deuda de hogar—incluyendo la deuda de tarjetas de crédito.

Además, los expertos aconsejan a los estudiantes agotar todas las donaciones y las opciones de ayuda federal antes de considerar los préstamos estudiantiles privados. Los préstamos privados son generalmente menos flexibles y más caros que los préstamos federales. Por ejemplo, muchos de los préstamos privados tienen tasas de interés variables de hasta un 18 por ciento y pueden exigir a los estudiantes a hacer los pagos mientras que se está todavía en la facultad. “Es mucho mejor que un padre saque un préstamo federal PLUS, a que un estudiante tome un préstamo privado,” dice Greene del Departamento de Educación de EE.UU.

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Los estudiantes deben tener cuidado cuando piden prestado el dinero, especialmente cuando es para la escuela. En general, los préstamos estudiantiles no pueden ser descargados al declararse en quiebra, por lo que los estudiantes necesitan pedir prestado de manera responsable. “Antes de firmar algo, asegúrese de entender completamente a lo que usted se está comprometiendo,” dice Greene. “Haga preguntas, hable con su agente de ayuda financiera, y compare las ofertas de ayuda de otras facultades.”

Los recursos gubernamentales pueden ayudar a la gente a entender los préstamos estudiantiles. Por ejemplo, los estudiantes que toman préstamos federales estudiantiles deben completar un programa de consejería breve dos veces: Al tomar prestado por primera vez, y justo antes de salir de la escuela. El primer programa explica los detalles del préstamo, y la segunda cubre opciones de pago.

Tome los incentivos fiscales. El Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) ofrece una variedad de incentivos de impuesto para la educación superior. Cada incentivo tiene sus propios requisitos de elegibilidad y beneficios, pero todos pueden bajar a un estudiante, o a sus padres, la factura de impuestos sobre la renta. Los tipos más comunes de incentivos son los créditos fiscales y deducciones.

Los créditos fiscales reducen directamente la cantidad de impuesto sobre la renta que los estudiantes o sus familias pagan. El Crédito de la Oportunidad Americana ofrece un crédito anual por estudiante, en la actualidad hasta $2,500, para los primeros 4 años de estudios superiores. El Crédito Fiscal Lifetime Learning también ofrece un crédito anual por contribuyente, en la actualidad hasta $2,000, pero está disponible para un número ilimitado de años en la universidad. Estos créditos fiscales tienen restricciones de ingresos, sin embargo, y cada estudiante puede utilizar solamente uno cada año fiscal.

Las deducciones fiscales reducen indirectamente los impuestos mediante la reducción de la cantidad de ingresos que están sujetos a impuestos. Los estudiantes o sus familias pueden deducir de sus ingresos la matrícula y las cuotas (actualmente hasta $4,000) y el interés de préstamos estudiantiles pagado (actualmente hasta $2,500). Tanto los préstamos estudiantiles federales y privados tienen derecho a estas deducciones. Sin embargo, algunas restricciones de ingresos aplican.

El IRS también ofrece otros beneficios tributarios relacionados con la educación superior. Por ejemplo, los ingresos en Planes 529 tienen impuestos diferidos, muchas becas son libres de impuestos, y la ayuda provista por un empleador puede ser excluida del ingreso hasta una cierta cantidad (actualmente $5,250).


Como administrar préstamos y reembolsos

Como cualquier otra fase de preparación universitaria, pagar el dinero prestado requiere planificación. Estrategias para manejar los préstamos estudiantiles y sus reembolsos incluyen elegir un buen plan de pago, pagar los préstamos con prudencia, no faltar pagos, aprovechar de los incentivos de los prestamistas, y tener en cuenta un trabajo de servicio público después de la graduación.

Elija un plan de pago. La mayoría de los prestamistas ofrecen más de una opción de pago a los prestatarios. Al aprender acerca de los planes de pago disponibles por su administrador de préstamos, los prestatarios pueden elegir el mejor plan para su presupuesto.

Los préstamos estudiantiles federales tienen una variedad de opciones de pago. El más común es el plan de pago estándar, que exige a los prestatarios realizar pagos fijos mensuales de hasta 10 años. Préstamos reembolsados a través de este plan acumulan el menor interés de todas las opciones de pago federales.

Los prestatarios preocupados por hacer pagos temprano en sus carreras pueden elegir el plan de pago gradual, que comienza con pagos mensuales bajos que aumentan cada 2 años por un máximo de 10 años. Este plan de pago ofrece más flexibilidad, que a menudo es útil para los trabajadores que apenas están comenzando, pero los préstamos acumulan más interés que los del plan estándar.

No todos los prestatarios son capaces de pagar sus préstamos estudiantiles en 10 años. Varias opciones permiten a estos prestatarios extender sus reembolsos de préstamo por hasta 25 años, con un continuo interés acumulándose durante la vida del préstamo. Algunos de estos planes tienen pagos mensuales fijos, pero otros varían con el nivel de ingreso. A menudo, la mejor opción para los prestatarios que puedan demostrar dificultades económicas es el plan de pago en base a los ingresos, el cual limita los pagos al 15 por ciento de los ingresos discrecionales. Después de 25 años de pagos mensuales, se perdona cualquier deuda restante.

Una nueva versión de pago basada en los ingresos, llamada Pay As You Earn, llegó a estar disponible en diciembre de 2012 a los prestatarios que tienen al menos un préstamo federal estudiantil desembolsado a partir del 1 de octubre de 2011, y ningún préstamo antes del 1 de octubre de 2007. El pago mensual es de 10 por ciento de los ingresos discrecionales, y el saldo restante es perdonado después de 20 años en periodo de pago.

Los planes de reembolso de los préstamos estudiantiles privados varían según el prestamista. Los prestatarios deben discutir las opciones de pago con el prestamista.

Pague prudentemente los préstamos. Planes de amortización del préstamo estudiantil establecen la cantidad mínima que los prestatarios deben pagar cada mes. Pero los prestatarios pueden ahorrar un montón de dinero por la devolución de los préstamos antes de lo previsto o al pagar los préstamos que tienen tasas de interés más altas en primer lugar.

Para pagar los préstamos antes de lo previsto, los prestatarios pueden pagar más cada mes, pagar cada dos semanas en vez de cada mes, o hacer pagos medios adicionales en los meses que reciben tres cheques de pago.

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Las dos últimas estrategias tienen el mismo resultado: Los prestatarios hacen un extra pago mensual cada año. Para pagar los préstamos con las tasas de interés más altas primero, los prestatarios deben tener más de un préstamo. Los prestamistas generalmente dividen los pagos mensuales proporcionalmente entre todos los préstamos, por lo que los prestatarios deben solicitar que los pagos adicionales se utilicen para pagar un préstamo específico. Al primero hacer pagos al préstamo de interés más alto, los prestatarios ahorran dinero en el interés adicional que se hubiera acumulado.

No lo deje de pagar. Los préstamos para estudiantes, a diferencia de otras formas de deuda de los consumidores, casi nunca son perdonados si el prestatario se declara en quiebra. Si los prestatarios dejan de hacer los pagos, pueden meterse en problemas. Un día después de la falta de un pago, el prestatario se convierte en delincuente. Después de 90 días, los prestamistas reportan morosidad del prestatario a todas las principales agencias de créditos. Después de 270 días (unos 9 meses), los prestamistas consideran al prestatario en mora.

Cuando un prestatario entra en mora, el saldo pendiente se debe de inmediato, el aplazamiento y las opciones de indulgencia no son disponibles, y las cuotas judiciales y de cobranza pueden ser añadidas al préstamo. “El incumplimiento de pago de los préstamos estudiantiles es increíblemente malo. Usted ya no podrá obtener ayuda federal para estudiantes, su calificación de crédito tendrá un gran golpe, y sus cheques de pago podrían ser embargados,” dice Megan McClean, de la Asociación Nacional de Administradores de Ayuda Financiera para Estudiantes. “Hay maneras de recuperar la elegibilidad de ayuda si se reanuda el pago, pero se necesitará de una inversión de tiempo, esfuerzo y dinero.”

Los prestatarios que tienen problemas para hacer los pagos deben contactar a su prestamista inmediatamente. El prestamista podrá aplazar los pagos del préstamo debido a dificultades económicas, o podrá cambiar el plan de pago. “Con todas las opciones disponibles,” dice Greene, “simplemente no hay razón para incumplir su deuda.”

Tome los incentivos de los prestamistas. Los prestamistas federales y privados de préstamos estudiantiles ofrecen incentivos de amortización. Sin embargo, el tipo y la cantidad de incentivos varían según el prestamista.

Los incentivos más comunes son descuentos al capital prestado o a la tasa de interés. Por ejemplo, el Programa Federal de Préstamos Directos actualmente otorga una reducción del 0.25 por ciento para el establecimiento de pagos automáticos.

Otros prestamistas otorgan descuentos a los prestatarios al graduarse o cuando ya tienen una relación con el banco, como una cuenta de ahorros.

Considere el servicio público. Para animar a los estudiantes para entrar en el servicio público, el gobierno federal perdona cualquier saldo pendiente de los Préstamos Federales Directos, libre de impuestos, después de 10 años de servicio. Los funcionarios públicos son empleados federales y estatales, bomberos, maestros, trabajadores sin fines de lucro exentos de impuestos, y los médicos y abogados que trabajan en las comunidades de bajos ingresos.

Para calificar, los prestatarios deben hacer sus pagos mensuales puntualmente por 10 años mientras trabajan a tiempo completo en una organización de servicio público elegible. Sólo los pagos realizados después del 1 de octubre de 2007 y en ciertos planes de pago califican.

Además, algunas organizaciones de servicio público—incluyendo Teach for America, la Guardia Nacional, y el Cuerpo de Paz (Peace Corps)—ofrecen  reembolsar o cancelar los préstamos, u otros beneficios a las personas que completen un período de servicio. Por ejemplo, los miembros de Teach for America que terminan su servicio son elegibles para una beca educativa que se puede utilizar para pagar préstamos estudiantiles. La Guardia Nacional ofrece una asignación educativa mensual, ayuda escolar, y el reembolso de préstamos estudiantiles. Y los voluntarios del Cuerpo de Paz pueden cancelar una parte de sus préstamos estudiantiles en base a la duración de su servicio.

Para mayor información

El Occupational Outlook Handbook (OOH) ha detallado perfiles para cientos de ocupaciones. Estos perfiles tienen información sobre la educación y la capacitación de cada profesión, junto con sus funciones de trabajo, salarios, perspectivas de empleo, y más. Los estudiantes pueden estudiar opciones de carreras para aprender, por ejemplo, si una ocupación específica por lo general requiere un título universitario y si sus salarios probables cubrirán los pagos de préstamo estudiantil. El OOH está disponible en línea en www.bls.gov/ooh.

Los datos de BLS del Programa de Estadísticas Ocupacionales de Empleo tienen aún más información detallada sobre las estimaciones de salarios por ocupación. Visite www.bls.gov/oes.

Para la mayoría de los futuros estudiantes universitarios, la información de este artículo requiere una mayor investigación. Para comparar los Planes 529, por ejemplo, visite las herramientas de comparación en línea de los Planes de Ahorro Universitarios en www.collegesavings.org/planComparison.aspx.. Para obtener más información sobre universidades de trabajo, visite el Consorcio de Trabajo Universitario en www.workcolleges.org. Y para obtener una lista completa de las 74 universidades con políticas de ayuda financiera favorables a los estudiantes de bajos ingresos, lo que permite que se gradúen con poca o ninguna deuda, visite www.finaid.org/noloans.

El Departamento de Educación del Centro Nacional de Estadísticas Educativas de EE.UU. ofrece una gran cantidad de datos relacionados con la educación, incluida la información sobre los costos de la facultad, la matrícula estudiantil y tasas de graduación y ayuda financiera. También alberga College Navigator, una herramienta de comparación de universidades que puede ayudar a los estudiantes a encontrar la escuela adecuada. Visite en línea en www.nces.ed.gov/collegenavigator. (College Navigator y otras herramientas de comparación de universidades se presentan en el artículo “Las herramientas en línea para la comparación de universidades,” en la edición de invierno 2012-13, en línea en www.bls.gov/ooq/2012/winter/grabbag.htm.)

El Departamento de Educación de EE.UU. también tiene un sitio web con información completa sobre la ayuda federal para estudiantes. Los temas incluyen la Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes (FAFSA), tipos de ayuda financiera, la elección y aplicación a las facultades, y el pago de los préstamos estudiantiles. Visite en línea en www.studentaid.ed.gov o llame gratis al 1 (800) 4-FED-AID (433-3243).

El Departamento de Trabajo de EE.UU. alberga una herramienta de búsqueda de becas en www.careerinfonet.org/scholarshipsearch/default.asp?nodeid=22.

Para mayor información acerca de los beneficios educativos de los servicios públicos, lea “Servir, aprender y ganar: Una visión general de tres organizaciones” en la edición de verano de 2011, disponible en www.bls.gov/ooq/2011/summer/art01.pdf.

Para mayor información acerca de los incentivos fiscales federales para la educación superior, visite el recurso en línea del Servicio de Impuestos Internos al www.irs.gov/uac/Tax-Benefits-for-Education:-Information-Center.

El gobierno federal no es el único proveedor de los recursos imparciales relacionados con los temas universitarios. Por ejemplo, FinAid cubre la ayuda financiera y ofrece herramientas para calcular el verdadero costo de una educación universitaria, los pagos futuros del préstamo, la cantidad que un estudiante puede pedir prestado de forma segura, y más. Visite www.finaid.org. Para utilizar los sitios web de evaluación y comparación de préstamos privados, visite www.finaid.org/préstamos/loancomparisonsites.phtml.

Y Fastweb, un sitio web hermano de FinAid, describe el proceso universitario en su totalidad, desde llenar las solicitudes hasta el pago de préstamos. Los temas incluyen la elección de la universidad adecuada, la búsqueda de becas, la planificación de una carrera, y la creación de un presupuesto. Los expertos ofrecen consejos sobre temas tales como finanzas personales, préstamos estudiantiles y el protocolo de la entrevista. Visita en línea www.fastweb.com.

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Alternativas para asistir a la universidad

Para algunas personas, la universidad no es la mejor opción—por lo menos, no en este momento. Podría costar demasiado, tomar demasiado tiempo para terminar, o faltar opciones de interés. Pero hay alternativas para aquellos que quieren retrasar o renunciar a obtener una licenciatura.

Carreras escolares. Las carreras escolares—también conocidas como carreras vocacionales, técnicas o facultades comerciales—enseñan habilidades específicas de trabajo en programas que por lo general duran 2 años o menos. A diferencia de las facultades comunitarias y facultades de 4 años o universidades, estas facultades no ofrecen grados. A cambio, los estudiantes suelen ganar un diploma o un certificado. Algunos programas ayudan a los estudiantes a prepararse para los exámenes de licencias estatales, los cuales se requieren para trabajar en determinadas ocupaciones. Otros ofrecen aprendizaje comercial especializado.

Los estudiantes asisten a las carreras escolares para capacitarse en una variedad de ocupaciones, incluyendo las de construcción, artes culinarias, y la moda. La capacitación en estos programas por lo general incluye tanto las clases como la experiencia práctica. Para obtener más información, consulte “Certificados: Una vía rápida para las carreras,” en la edición de invierno 2012-13, en línea en www.bls.gov/ooq/2012/winter/art01.pdf.

Año sabático. Un año sabático—el cual puede ser más largo o más corto que un año—es el término para tomar tiempo libre, a menudo antes de comenzar la universidad. El año sabático incluye trabajar, viajar al extranjero, u ofrecerse como voluntario, por nombrar algunas posibilidades. La gente ahorra dinero, aprende habilidades, y crece personalmente, lo que los prepara mejor para asistir a la universidad. “Se necesita valor para retrasar la universidad,” dice el consejero Robert Bardwell, “pero las facultades suelen preferir estos estudiantes debido a las habilidades y la madurez que adquieren.”

Un año sabático que está cuidadosamente pensado tiene la mejor oportunidad para lograr la transición a la universidad. Más información en el artículo de la edición del otoño de 2009 “Año sabático: Tiempo libre, con un plan,” disponible en www.bls.gov/ooq/2009/fall/art04.pdf.

Otras opciones. No todas las profesiones requieren un título universitario, por supuesto, y no todo trabajador tiene uno. Un artículo reciente se centra en las ocupaciones que normalmente no requieren un título universitario, pero aún ofrecen carreras gratificantes. Consulte “Salarios altos después de la secundaria, sin un título de grado” en la edición de verano de 2012, disponible en www.bls.gov/ooq/2012/summer/art03.pdf.

 

Dennis Vilorio

Dennis Vilorio es economista en la Oficina de Estadísticas Laborales y de Proyecciones de Empleo, BLS. Él puede ser contactado en (202) 691-5711 o en vilorio.dennis@bls.gov.

Citación sugerida:

Oficina de Estadísticas Laborales, Departamento de Trabajo de EE.UU., Occupational Outlook Handbook en Español (OOH), Edición 2014-15, Como pagar la universidad: Estrategias para alcanzar una educación superior en la actualidad,
en Internet http://www.bls.gov/es/ooh/about/como-pagar-la-universidad.htm (visitado 12/12/2017)

Fecha de Publicación: lunes 2 de febrero de 2015